Perdidos en Las Hurdes
Las Hurdes - Senderismo, misterio y rutas
Os proponemos atravesar un lugar muy especial: nada menos que el valle habitado más estrecho de Europa, en la remota comarca de las Hurdes. A través de un sendero difícil y serpenteante visitamos una región única, saturada de leyendas y misterios.

Tierra sin pan, Tierra sin tierra, Paraíso Maldito… Múltiples apelativos para una región singular, polémica durante mucho tiempo y por muchos motivos, pero a la vez legendaria desde antaño. Esta ruta, no escogida por azar, se sitúa en el corazón de las Hurdes y en una de las zonas secularmente más aisladas: el valle de la Fragosa o del Malvellido. Recorreremos el río del mismo nombre desde la alquería Martilandrán, pasando por la Fragosa, hasta dos lugares emblemáticos: la legendaria y espectacular cascada de la Miacera y el Volcán del Gasco, junto al pueblo del mismo nombre.

Algunos datos para el camino

El meandro del Melero, frontera oriental de las Hurdes

El meandro del Melero, frontera oriental de las Hurdes

Hoy día viajar por las Hurdes es un placer. Aunque siempre nos acompañe la sensación de aislamiento geográfico, debido a la espectacular Sierra de Francia que envuelve a la región, las infraestructuras son buenas en general, como en cualquier otro lugar de Extremadura. Pero esto no siempre ha sido así. Caminar por las Hurdes es andar por tierras de leyenda viva, una leyenda negra e incómoda a veces, pero que tiñe estos lugares de un aura única en la piel de toro. Antes de realizar la ruta propuesta vale la pena conocer algunos datos sobre estos lugares, que han dado mucho de que hablar ya desde antiguo. Para hacernos una idea, así describía el valle de nuestra ruta el monje y estudioso jesuita Juan Eusebio Nieremberg hacia el 1600:

Existe en este reino un áspero valle infestado de demonios, un lugar que los pastores creen habitado por salvajes, gente ni vista ni oída de lengua, de usos distintos a los nuestros, que andan desnudos y piensan que están solos en la Tierra. Algún testigo declaró haberles oído voces góticas y otras imposibles de entender.
Juan Eusebio Nieremberg, Curiosa Philosophae (1600)

Lope de Vega, en su obra Las Batuecas del Duque de Alba (1597), retrata el testimonio de una región remota, cuyos habitantes son descendientes de los antiguos Godos. Aún siglos después, la cosa no parecía haber mejorado demasiado. Si nos atenemos a los escritos de Unamuno o el antropólogo francés Maurice Legendre (que en 1911 visitaron juntos la región) vemos que hace apenas un siglo las Hurdes seguían siendo aún uno de los rincones más oscuros del país, hasta el extremo de merecer la visita de viajeros de otros viajeros de excepción como el doctor Gregorio Marañón o el mismo rey Alfonso XIII, que en 1922 visitaría una tierra olvidada durante siglos.

Leyendas de las Hurdes: el valle de la Fragosa

Valle de la Fragosa

No hay tierra tan fascinante como esta. Tiene sus secretos y sus misterios […] Hay un valle tan estrecho en el que sólo se le ve la cara al sol en pleno mediodía, dominando la penumbra total el resto de la jornada.
George Borrow, La Biblia en España (1843)

estela de las hurdes

Estela de Torrejón el Rubio II, por Celestino Pérez

Mucho se ha hablado de todo lo anterior, y la literatura y las fuentes son abundantes. Sólo nos queda escoger la mejor opción, que es acercarse a esta región y experimentar por nosotros mismos la dureza de esta tierra, y ser testigos de su belleza salvaje y remota. De camino descubriremos otros datos no tan conocidos pero igual o más interesantes, pues la región acumula leyenda, mitología y testimonios en una abundancia raramente vista en lugar alguno.

Uno de los mejores lugares para tomar contacto con el aspecto oculto de las Hurdes es el valle de la Fragosa. En la ruta propuesta comenzaremos desde la alquería de Martilandrán, descenderemos hasta el río Malvellido, y atravesaremos el pueblo de la Fragosa hacia El Gasco, probablemente la alquería más aislada de toda la comarca y cuna de uno de los últimos sabios de las Hurdes: El tío Eusebio, zahoril, curandero y sabedor de costumbres ancestrales.

En general no se conocen algunos datos muy interesantes como la existencia de abundantes petróglifos, o tesoros arqueológicos como los ídolos-estela hurdanos: seres extraños esculpidos a la vera de rios sin nombre hace más de 3000 años, como el Ídolo de Cambroncino (hallado casualmente formando parte del suelo de una letrina del pueblo del mismo nombre) o el Ídolo de Hernán Pérez (expuesto en el Museo Arqueológico Nacional), algunos de los cuales han sido hallados en este mismo valle.

El Chorro de la Miacera y la leyenda del tesoro

El Chorro de la Miacera. Cuenta la leyenda que detrás de la cascada hay un tesoro escondido por los moros.

Iker Jiménez, en su libro El Paraíso Maldito (probablemente la mejor guía para todo lo referente al misterio y leyenda de Las Hurdes) observa la relación existente entre los abundantes testimonios de apariciones y fenómenos luminosos sin explicación, y su proximidad a enclaves sagrados, yacimientos funerarios o “lugares de poder”, a menudo marcados mediante petróglifos o estelas de piedra.

El Chorro o cascada de la Miacera es uno de esos lugares. Los grabados pictográficos de la zona denotan que este enclave, difícil de describir con palabras, ha debido considerarse un lugar venerable desde muy antiguo. La primera impresión al llegar es digna de recordar: después de atravesar un largo y difícil ascenso a través de un mar de lascas de pizarra húmeda y saltos de agua, se revela ante nosotros esta cascada colosal de cien metros de altura, que parece manar directamente del cielo. El estruendo es ensordecedor en los meses de lluvia, una bruma fría y húmeda envuelve este lugar que, cómo no, esconde su propia leyenda.

tesoro en el chorro miaceraSegún la misma, la cascada esconde tres entradas invisibles en la gran pared de pizarra. Se dice que si entramos por una de ellas veremos al fondo de una oscura cueva varios cofres llenos de tesoros, pero justo en ese momento una suerte de fuerza o manos invisibles nos empujan hacia el exterior con furor. Si accediéramos por otra, veremos los cofres de nuevo pero cuando estamos a punto de agarrar el tesoro las paredes se revuelven sobre sí mismas, generando un laberinto sin salida, que sólo puede conducir a las entrañas infernales de la tierra. Tal vez con la tercera entrada haya más suerte… Hasta ahora no tenemos noticia de nadie que haya regresado con éxito.

Desde el mismo pie de la cascada podremos observar la cresta cónica de lo que se viene llamando “el Volcán”, lugar del que se extrae desde antiguo una piedra negra y coriácea con la que fabrican en El Gasco las cazoletas de las pipas. Este “Volcán”, declarado de interés científico, parece ser en realidad una formación rocosa formada por el brutal impacto de un meteorito que cayó en las montañas hurdanas hace entre uno y dos millones de años.

Para nosotros es hora de regresar antes de que caiga la oscuridad. La noche en las Hurdes debe ser acongojante cuanto menos, y más en este lugar, así que se la dejamos esta vez a otros más valientes.

La Alberca, Pueblo de Ánimas

Calaveras en La Alberca

Calaveras de La Alberca, el lugar donde todas las tardes termina la procesión de la Moza de Ánimas.

Muy cerca de las Hurdes se encuentra La Alberca, una antigua localidad a los pies de la Sierra de Francia que sirve de puerta a la región al otro lado. Punto de partida de toda visita (como en el documental de Luis Buñuel Las Hurdes: Tierra sin pan), vale la pena una visita aparte para apreciar todo su conjunto de joyas históricas y sus tradiciones ancestrales como la de la Moza de Ánimas: Todos los días del año, haga frío o calor, llueva o nieve, en la hora del crepúsculo se oye por las calles de La Alberca el tañir de una campana y el salmo que recita una mujer que reza por las almas del Purgatorio. Su recorrido termina siempre junto a dos hornacinas con calaveras, símbolos del más allá, en una de las paredes al exterior de la Iglesia de la Asunción.

© Texto y fotografías: Alberto Guerra y Patrimonio Oculto.com.

DATOS DE INTERÉS

donde están las Hurdes Dónde: Valle de La Fragosa. Comarca de Las Hurdes, al norte de Extremadura. 

 Cómo llegar: Desde Salamanca por la Sierra de Francia a través de la localidad de La Alberca, por el Valle de Las Batuecas.

 Qué ver: La región de las Hurdes da para largas estancias y varias visitas. Muchas son las opciones para conocer sus gentes, su historia y patrimonio. Muy cerca de aquí se encuentra la bellísima localidad de La Alberca (un magnífico punto de partida para cualquier visita a la zona), con tradiciones ancestrales como la Moza de Ánimas, el Parque Natural de las Batuecas, o el Meandro del Melero, el santuario de La Peña de Francia, y un largo etcétera.

 Oficina de Turismo de Caminomorisco
 Avda. Rocandelario S/N (Casa de Cultura)
 Abierto: Miércoles a Domingo de 10:00 a 14:00h y de 16:30 a 19:30h. Cerrado: Lunes y Martes
 Teléfono: 927 43 52 12

 Oficina de Turismo de Casares de Hurdes
 Plaza Lindón S/N (Ayuntamiento)
 Abierto: Miércoles, Viernes y  Sábado de 10:00 a 14:30h y de 15:30 a 18:30h. Domingos y Festivos de 10:00 a 14:00. Cerrado: Lunes, Martes y Jueves
 Teléfono: 927 67 61 91

 Links y bibliografía:

El Paraíso Maldito. Iker Jiménez. Madrid: Edaf, 2006. 
Las Hurdes: Estudio de geografía humana. Maurice Legendre, Editora regional de Extremadura, 2006.

Más sobre misterios en las Hurdes: Las Hurdes: morir de miedo (Cuarto Milenio)
Documental de Luis Buñuel, Las Hurdes: Tierra sin pan
Más sobre las leyendas de las cuevas hurdanas: Los peligrosos tesoros de las cuevas hurdanas (Extremadura Secreta)

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